lunes, 28 de enero de 2013

¿Y qué pasa cuándo metes/meten la pata? (II)

Meteduras de pata fruto de la ignorancia: no conocíamos el mercado y fuimos buscando proveedores con toda nuestra inocencia. Cuando todo va bien no hay problema, pero cuando las cosas van mal...
1 - Tenemos actualmente un proveedor que nos dio a entender que podía hacer nuestros encargos, luego descubrimos que lo subcontrata a un tercero. Nos trae las muestras sin revisar, y claro no dan el nivel. 
Le encargamos una muestra y, como no está el proceso en sus manos, aparece con más de 200 unidades en sus manos. 
Como no se ha trabajado el tema, se ha equivocado ¿?¿? y nos ha pasado unos precios que ahora son el doble (ahora parece que los primeros son los de su coste) y son unas piezas que no son validas (al menos al 100%, no cumplen nuestros requerimientos) quiere cobrar y hacer negocio. Pero:
  • nosotras no le encargamos semejante número de piezas, le encargamos simplemente una muestra.
  • este "artesano" del encargo, nos dio unos precios y, con el trabajo hecho los incrementa en un 100%
  • el producto que nos presenta no pasa nuestro control

Nos está costando tiempo y dinero, porque le hemos pagado el 50% de lo que pide (se supone que lo que le ha costado) Ya veremos cómo acaba este asunto. 
Otros le habrían mandado a la porra y sin cobrar un euro, pero somos demasiado buenas, honradas y confiadas. Obviamente 2 veces no nos pasa. Nos tenemos que curtir y avisar de antemano que no pagamos chapuzas.

2 - Otro de nuestros proveedores nos mandó unas muestras tras mucho trabajo (sin costes por supuesto). 
Una vez aprobadas las muestras comenzó el trabajo y nos mandó una muy importante cantidad del producto. 
Pagamos el 100% antes del envío y cuando nos ponemos a trabajar, a las 24 horas de recibirlo, no es satisfactorio. ¡Qué diferencia de trato cuando le comentamos la situación!.
Ninguna pega, repite el trabajo, retira la mercancía errónea y trabaja para mejorar en la buena dirección.

Segunda lección y aún más importante que la primera:
Trabaja con empresas de calidad y reputación. No te dejes deslumbrar por el "barato".

Mi abuela decía "El dinero del pobre va 2 veces a la tienda". Esto vale para uso particular y para cualquier proyecto empresarial. 

Apriétate el bolsillo, intenta negociar mejores precios, pero siempre verifica que trabajas con socios que, al menos, sean tan serios y responsables como tu.

Siempre hay que asegurar en qué condiciones trabajas. Somos muy confiados y una conversación informal, un apretón de manos os valen. ¡No!, las condiciones de trabajo que están reflejadas por escrito son igual de buenas para ambas partes y te protegen de situaciones incómodas.
  

No hay comentarios:

Publicar un comentario