miércoles, 25 de septiembre de 2013

La incomprensión de la mujer que trabaja desde casa

Es muy complicado trabajar desde casa y no tener una oficina y un horario.

Si, aunque el que está sujeto a horarios, centros de trabajo y jefes no lo ve así, trabajar en casa es, a menudo, fuente de frustraciones. Si además eres mujer, la "conciliación" es imposible.

Hay que ir a a farmacia, hay que escanear unos papeles, la casa ha de estar ordenada, hay que arreglar la habitación, recoger la ropa, comprar la comida y cualquier otro suministro, hacer la comida, llevar y/o acompañar al médico...todo esto y cualquier otra cosa se ha de hacer durante las horas en las que el resto de la familia atiende sus deberes: clases, trabajo en un centro de trabajo, etc se da por hecho que ha de estar hecho al final del día. Y por quién, por quien está en casa.

Si las cosas no están, es fallo tuyo y todo es un desastre. Si las cosas están hechas, lo normal. 

Además has de sacar adelante tu trabajo, que aunque parezca que no es importante ya que estás en un start-up y por lo tanto los ingresos son negativos, es tu deber, es necesario para conseguir sacar adelante tu empresa y, además, es algo que te satisface.

Claro que el ser tu propio jefe te permite manejar tu tiempo, y que, en general siendo organizada, te da tiempo a hacer casi todo (y te gusta poder proporcionar a los demás la tranquilidad de que tu te ocupas), pero es muy frustrante ver como las prioridades de los demás se anteponen a tus obligaciones y se da por hecho que es un mínimo bajo tu responsabilidad por el simple hecho de que estás en casa.

Creo que cuanto antes en 1003 collares vamos a tener que buscar un lugar fuera de casa para trabajar y así poder tener horarios de dedicación sin que haya que dar explicaciones.

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