Buscar proveedor parece una cosa muy sencilla toda vez que sabes cuál es el resultado final que quieres conseguir. Pero ¿sabes cómo se llama el material?
Normalmente nos fijamos en objetos cotidianos para decir: quiero una cerámica como ésta, o quiero una pieza de plata como ésta, o un nylon suave y fuerte, resistente y que no arañe a los perros.
Partimos de la base de que hemos montado 1003 collares como resultado de una genial idea (ver ideas, negocios, proveedores caso 3).
La plata no es plata, tras mucha investigación averiguas que estas cosas se hacen en zamac, y se recubren de plata. El nylon puede ser de muchos tipos: plasticoso, sedoso, rígido, etc. Lo que nosotros queremos es polipropileno.
Venga, hemos invertido más de un mes en averiguar que es lo que queremos, y ahora nos falta encontrar proveedor. ¿dónde lo buscas? Obviamente en la ciudad no. Entre los que te rodean, hemos quedado que en nuestro caso, nada de nada. Entonces que nos queda. ¡Pues google!
La cantidad de horas que hemos invertido buscando en google (y seguimos invirtiendo), llamado por teléfono, escribiendo a webs, esperando muestras que, a menudo, no tienen nada que ver con lo que buscamos es imposible de explicar.
Han pasado 4 meses desde que empezamos. En el mejor de los casos tenemos 1 proveedor de cada cosa con el que nos sentimos más o menos confortables.
Queremos producto doméstico, es una cuestión de costes, de proximidad a quien fabrica las partes que luego ensamblamos y de confianza en aquella persona a la que ves la cara. ¿cómo puede ser tan difícil?
En general, la respuesta que obtenemos al buscar cualquier cosa es que "eso, los chinos". Y yo digo, ¿es que no hay empresas nacionales que hagan productos de calidad?¿es que el consumidor a base de apretar precios ha bajado la calidad hasta que no haya nadie fabricando telas, cintas, fundiciones,...?
Pues cuando buscas mucho, al final las hay, pero es francamente complicado dar con ellas.
Mañana mis ideas para ordenar esto un poquito
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